Muchas personas se encuentran en un grave problema, ya que gastan más de lo que tienen, lo que hace que se encuentren sin dinero para llegar a fin de mes, y ya no pueden tener ahorros. Antes, el problema no era tan grave ya que los bancos facilitaban los llamados créditos al consumo y, muchas personas, se endeudaban con su entidad bancaria, para poder hacer frente a sus gastos: unas vacaciones en tal sitio, una cena con sus amigos, comprar un vestido que se queda muerto en el armario, salir a comer todos los días, tomarse el café en el bar… Pero, ahora, en un momento en el que los precios han subido mucho, con la subida de la factura de la luz, y con la tasa de paro que se está viviendo, se unen dos hechos: la vida es más cara y las entidades bancarias han cerrado el grifo. Por esa razón, se recomienda tener conciencia de tipo financiero; pues, somos nosotros los que gastamos el dinero, no se gasta él solo.
Lo primero es que muchas personas admiten el amor de gastarse su dinero en cosas innecesarias, como es el caso del cine, o pequeños gastos que no tendría que haber realizado –como es ir a comer fuera de casa-. El segundo paso, es organizar un presupuesto. Mucha gente gasta todo el dinero, porque para eso es suyo… pero, ven el problema cuando tienen falta de dinero. Por lo tanto, hay que tener un cierto control sobre nuestros gastos medianos (o sea, los que gastamos en cosas como el cine, el teatro…) y gastos pequeños (como ir a comer fuera de casa, de vez en cuando), para no llevarnos algún susto.
Sin duda, estas pequeñas medidas nos van a ayudar a no encontrarnos con una situación extrema, de encontrarnos sin dinero para pagar las facturas o, incluso, para no poder pagar la comida o la hipoteca. Sólo es cuestionen de abrocharse el cinturón.
Una recomendación muy buena para poder organizar mejor nuestras finanzas sería organizar una hoja excel con nuestros gastos habituales e imprescindibles (hipoteca, alquiler, luz, agua, seguros, comida, etc) y los ingresos que tenemos mensualmente. Así podremos ir controlando cuánto podemos gastar, aunque siempre sería recomendable ahorrar un 20% de nuestros ingresos para los impresvistos que nos puedan surgir.